Tanatología y animales de compañía: calidad de vida y eutanasia

La importancia de saber cuándo y cómo decir adiós

El pasado Lunes 16 de agosto del presente año, se llevó a cabo una sesión vía Meet con el Psicólogo y Tanatólogo Andrés de González Argüelles con el objetivo de reconocer la importancia del acompañamiento en pacientes que atraviesan por una situación de duelo o crisis.

Como primer punto, se estableció la pregunta “¿Qué es la Tanatología?”, siendo este, el conjunto de conocimientos que intentan entender y acompañar a las personas que están pasando por un momento de dolor, sufrimiento o crisis. Significa analizar y entender que la muerte es un proceso natural en los seres vivos, y que, también forma parte del mismo ciclo de la vida.

Por otro lado, se definió a la eutanasia como aquel proceso pacífico que busca acabar con el dolor del paciente, de la forma más digna y cuidadosa posible, del latín eu, bueno thanatos,muerte.

Fue de suma importancia recalcar algunos puntos acerca de dicho procedimiento, pues, aunque se procura tener total cuidado y respeto por la vida del animal, para mucha gente también representa un conflicto moral y social significativo.

¿En qué consiste el procedimiento?

Debe ser un proceso confiable, totalmente irreversible y sobre todo, que se realice de la forma más segura y sencilla. Como primer paso, se busca dejar inconsciente al animal para que así, el corazón se detenga y cancele toda actividad existente. 

¿Quién decide la eutanasia?

Esto depende totalmente del dueño de la mascota o animal y estará sujeto enteramente a sus ideales y criterio personal, sin embargo, debe consultarse con el médico veterinario, pues como especialista tiene la facultad de hacer revisión del paciente para así determinar si es una opción conveniente con respecto a la situación y estado actual del paciente hablando estrictamente en términos de salud.

Duelo ¿es posible?

Si bien sabemos que los animales forman parte importante en la vida del ser humano al formar un vínculo estrecho de amor y compañía, pero para muchas personas esto no es así. 

Es por ello que fue importante mencionar que no toda la gente tiene esta percepción de la vida y la compañía que ellos representan.

Recordemos que debemos actuar en todo momento como dueños responsables, y antes de considerar la eutanasia como método de salida, primero deben valorarse muchas cuestiones que se encuentran en medio de la situación, pues como anteriormente se comentó, se trata de un proceso irreversible. El médico veterinario debe realizar un reporte completo del estado actual del paciente, haciendo notar todos y cada uno de los aspectos que intervienen en el proceso. La información debe ser directa y clara, a esto se le llama; consentimiento informado.

Una vez que todas las opciones fueron pensadas, y se logra determinar que se desea continuar con el proceso, inicia la etapa de duelo.

Esta noticia suele ser anticipada, ya sea con semanas, días e incluso horas. Se recomienda brindarle amor y total compañía al animal, despedirse de él por medio de palabras o cualquier muestra de afecto que el dueño o la familia considere necesarios. 

Dicho duelo, se vive de forma diferente en cada persona, sin embargo, el resultado tiende a ser el mismo, pues aquel compañero con el que compartiste risas y lágrimas está por marcharse.

Puede haber muchos factores que influyen en la consideración de este método, tales como la presencia de alguna enfermedad, alguna lesión o accidente crítico, la edad y condición del animal, por mencionar algunas. De ahí viene la importancia del acompañamiento y respeto.

Respeto a la vida animal y también, a la familia que está pasando por dicha crisis, ya que diversos factores se ven envueltos en esta importante decisión.

El médico veterinario puede negarse a realizar el procedimiento?

La respuesta es sí, ya que aspectos éticos y morales de los profesionales juegan un rol muy importante en esta situación. Puede haber médicos veterinarios que no estén en la disposición de realizar este proceso por diversas razones, como haber detectado algún caso de eutanasia por conveniencia, es decir, que la voluntad del responsable del animal sea dormirlo sin necesidad alguna o sin ningún diagnóstico establecido; probablemente con intereses personales involucrados o simplemente porque por cuestiones morales, no considera correcto llevar a cabo el proceso.

¿Qué hacer ante un dilema de este tipo?

Como nos dejó ver el Tanatólogo Andrés De González, este es un proceso de suma importancia y también, que implica una significativa carga emocional en ambos pacientes, es decir, el animal en primera instancia y el responsable del animal, ya que representa una despedida anunciada.

En el proceso, será lógico preguntarse cuál es la mejor opción pues no es nada fácil determinarla. Sin embargo, se recomienda entablar un diálogo profundo, considerar un tratamiento con algún tanatólogo, buscar un acompañamiento y a su vez, optar por una despedida digna y con respeto.

¿Qué es la obstinación terapéutica?

El especialista definió la obstinación terapéutica como la evasión de la situación que está presente; es decir, hacer caso omiso al dolor del paciente, a su estado de gravedad y a las malas condiciones en las que se encuentra el animal con el argumento de querer luchar hasta que se logre salvar la vida.

Muchas veces, en los múltiples intentos por querer conservarlo con vida, esta se deteriora más, pues implica una agonía y sufrimiento prolongado. En términos concretos, se sobrevive, no se vive.

Durante la sesión, Odette Mota Corral, la Médico Veterinaria de la FPCPAC, pudo compartirnos algunas de las malas experiencias que ha vivido con respecto a este tema y que llamaron poderosamente la atención de los participantes.

Externó algunas situaciones que, como médico, ha tenido que afrontar haciendo notar el egoísmo y falta de empatía por personas que buscan aferrarse a una idea que finalmente, termina por dañar más al animal. 

Con mucho enojo y frustración se hicieron visibles un par de casos en donde el enfoque de la gente se pierde totalmente por intereses personales, por egoísmo y por un equivocado concepto de lo que significa la vida. 

Pudo contarnos que ha tenido que lidiar con gente que, en su afán de querer ayudar a los animales, termina perjudicándolos aún más, pues ya no cuentan con las medidas de seguridad pertinentes como lo son el alimento, la salud o los espacios pertinentes para tener a los animales que esperan por ser adoptados y es aquí cuando se nos hace la invitación a la reflexión.

Debemos comprender que los animales sienten, y que al igual que nosotros, pueden experimentar el dolor, la agonía e incluso el miedo.

Ayudemos a los que estén en nuestras posibilidades, sin embargo, no crucemos esa delgada línea entre querer ayudarlos y caer en el exceso, porque muy probablemente terminará en una situación delicada.

Los animales merecen el mismo respeto y cuidado que un ser humano, ayudemos a quienes no tienen voz para defenderse, pero también aprendamos a reconocer cuando el sufrimiento es mayor a las posibilidades de salvar la vida del animal.

Si tú y tu animal de compañía están pasando por una situación similar, no dudes en acudir con un especialista en busca de esta asesoría y diálogo que, sin duda, te permitirá encontrar la paz y tranquilidad que por ahora no tienes, pero, sobre todo, para brindar esa paz a tu fiel compañero, ya que ellos son nuestra familia.

Agradecemos al especialista Andrés de Gonzales Argüelles por su tiempo y por su disposición al brindarnos un poco de su conocimiento en esta sesión, sin duda fue bastante enriquecedora para todos nosotros. Agradecemos su notable vocación por el tema y por haber respondido las dudas que surgieron entre los espectadores durante la sesión.Esperamos que esta información haya sido de ayuda para alguien que la necesite y recuerden, los animales nos aman más de lo que ellos se aman a sí mismos.

¡Brindémosles la calidad de vida y amor que se merecen!

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